Virus y pandemias

Que el español es una lengua muy conocida y hablada en todo el mundo es algo que sabemos de sobra gracias a los medios de comunicación que siempre nos están recordando su importancia y presencia a nivel global.

Seguro que muchos de vosotros habéis oído o leído que según las estimaciones del Instituto Cervantes, para el año 2050 el país con más hispanohablantes del mundo será curiosamente Estados Unidos.

Pero no todo es alegría para el idioma, uno de sus grandes talones de Aquiles es la producción de ciencia en español. Sobre otros aspectos del saber humano, nuestro lenguaje tiene cuotas muy altas de participación e impacto a nivel mundial. Pero cuando uno llega a los sectores de ciencias (y da igual la rama) se encuentra que la hegemonía pertenece al inglés.

*Cuadro 15. Porcentaje de publicación en idiomas distintos del inglés de los trabajos científicos recogidos en PubMed. Periodo 2005-2010

Inglés 92,1%
Francés 1,2%
Alemán 1%
Español 0,8%
Japonés 0,8%
Ruso 0,7%
Otros 3,2%

Fuente: L. Plaza et al. (2013), «Estudio bibliométrico sobre el papel del español en ciencia y tecnología», p. 346.

Y hasta otros idiomas a priori con menos hablantes y difusión tienen una mayor producción e impacto en la comunidad científica que el español.

La cuestión es tan grave que muchos científicos hispanohablantes se ven obligados a traducir o producir directamente sus estudios e informes en inglés si quieren que alguien los lea o sean citados como referencia.

Así que cuando a finales del 2015 supe del proyecto de Naukas me pareció una idea muy acertada. Para aquellos que no sepan qué es Naukas, se trata de una página web que desde hace algunos años difunde contenido científico en español. Y desde hace unos meses han dado el salto a la publicación editorial concretamente en la colaboración con el sello editorial Glyphos. En diciembre de 2015 salió a la venta el primer libro de la colección.

Este es Virus y Pandemias de Ignacio López-Goñi, doctor en biología y que ha pasado por diferentes universidades americanas, aunque ahora trabaja en España. Todo un experto en el asunto que sale del laboratorio para dar una clase magistral en apenas 220 páginas sobre cuestiones que nos inquietan, sobre todo gracias a los medios de comunicación.

Mediante una serie de breves capítulos, que en la mayoría de los casos no sobrepasan las tres o cuatro páginas, pone los puntos sobre las íes, en diversos aspectos de su campo. Desde lo más básico, como qué es un virus o cómo se puede propagar. Pasando por hablarnos de viejos conocidos como el Sida o de la «supuesta» pandemia reciente como el Ébola.

Y es que los medios de comunicación muchas veces generan más confusión que la información que pretenden dar. Y en muchos casos distorsionan realidades, casi siempre por la falta de conocimiento profundo en la materia.

Así, López-Goñi nos aclara porque es poco probable que contraigamos el Ébola, nos recuerda porque es útil vacunarnos y nos refresca la memoria o da luz a casos que en la comunidad científica son el pan de cada día pero que las personas ajenas a ese mundo desconocemos por completo. Curioso resulta el hecho de que cada ser humano puede tener centenares de virus desconocidos en su interior. Y que estos forman tan parte nuestra, como cualquier otro miembro del cuerpo.

Desde luego una aventura apasionante sobre está ciencia de la que creemos saber mucho porque aparece frecuentemente en las noticias, (en los últimos meses es el Zika) pero de la que desconocemos casi todo.

Como punto negativo es de mencionar que el texto necesita un repaso, no por faltas de ortografía en sí, sino por concordancias y adecuaciones. Hay masculinos y femeninos mezclados, faltan letras en algunas palabras, singulares cuando son plurales, etcétera. Son pequeñas cosas que se pueden solventar sin dificultades.

Al margen de todo esto, es un libro que merece la pena leer para tener un primer acercamiento al tema o una pequeña visión general. Y así aprender que al final, los virus quizás no son ni buenos ni malos, simplemente son necesarios.

*La tabla pertenece al último informe del Instituto Cervantes: El Español una lengua viva, informe 2015.

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