Últimas tardes con Teresa

El libro que traemos esta vez al blog es un clásico de la literatura contemporánea española. Y más concretamente un clásico de Barcelona.

Esta ciudad es la protagonista presente entre los numerosos personajes mencionados en el libro y también en otras obras de Juan Marsé (1933). Este barcelonés fue agrupado dentro del grupo cultural de la misma ciudad, autores de los años 60 que revolucionaron la actualidad literaria de la época, cambiando la forma de narrar anterior, (quizás más dolida con las circunstancias), por otra que intentaba vivir con las heridas del pasado y afrontar el presente y su futuro.

La obra le dio a conocer al gran público, Premio Biblioteca Breve en 1965, Últimas tardes con Teresa es un reflejo de la Barcelona de los años 50 del siglo XX, cuyos paradigmas y repercusiones se pueden olfatear hasta hoy en día.

A parte de la Teresa del título, el gran protagonista de la novela es Manolo, el pijoaparte, un pobre emigrante del sur de España que recala en Barcelona con sueños de prosperidad y un futuro mejor lleno de infantiles ilusiones.

Pronto se dará cuenta de que esos sueños están vedados para alguien como él, es por eso que decide ser un canalla, por supervivencia y admiración al hombre que lo controla todo en su barrio, el Cardenal del Monte Carmelo, en aquellas fechas una barriada suburbana donde se van apilando multitud de sueños rotos con nombres de persona.

Manolo ve su oportunidad de oro cuando el azar y el morro le llevan hasta una verbena en la que se cuela y allí conoce a Maruja, a través de ella conseguirá llegar hasta la irreal e idealizada Teresa, una joven universitaria burguesa llena de ideas pero de pocas realidades.

En varios caóticos y atemporales veranos, el autor nos narrará la vida sencilla de los protagonistas, sus alegrías y sus miserias.

Marsé al igual que Shakespeare cree que todo puede suceder en verano, que los sueños se pueden convertir en realidad, y así lo creen también los personajes hechizados por esa ilusión, pero el otoño llega y todo termina.

Sin caer en exceso de tristes momentos, se cuenta la realidad de la época cuyo reflejo podemos ver también hoy en la actualidad, aunque las historias que hoy en día narran el viejo cuento de chico pobre, niña rica o viceversa son edulcoradas muchas veces con finales made in Hollywood. Si queréis la versión más real y cruel, tendréis que leer a Marsé.

Aunque eso sí, al ser un libro de los sesenta experimenta algo con las técnicas narrativas, lo que provoca que sea denso y lento en las descripciones hasta en los detalles más mínimos. Llenos de figuras y metáforas que requieren los cinco sentidos.

Cambia el narrador de la historia con frecuencia y hasta que no se leen varios párrafos, uno no sabe quién habla y desde dónde (o cuando más bien) lo hace.
Es un texto profundamente narrativo e interno, no esperéis juegos chispeantes de diálogos porque apenas hay. Es todo una conversación de mente a mente. Del personaje al lector.

Si os gustan este tipo de libros y os preguntáis como será Teresa y sus caprichos, o el pijoaparte. La Barcelona de los 50, sus bares, sus villas y sus universitarios os cautivaran. E incluso igual conocéis a alguien que os resulte familiar.

Y si no os gusta este tipo de literatura o no la conocéis, podéis intentar leerlo por curiosidad, solo para saber algo más de uno de los pícaros del siglo XX más icónicos, que acabó siendo cazado y engullido por su propia sociedad.

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