La carta 44: Velocidad de escape

Este artículo se publicó en la revista Culturamas el 13 de abril de 2016, en este enlace.

Ser presidente nunca ha sido tarea fácil, si además eres presidente de los Estados Unidos, la cosa puede complicarse bastante más, eso es justo lo que le ocurre a Stephen Henry Blades, el nuevo presidente de la vieja superpotencia americana. El día de su nombramiento en el cargo se encuentra en su despacho una misteriosa carta con el número 44.

Cuando la lee entiende varias cosas, por un lado, las razones del anterior presidente para meterse en guerras sin sentido a lo largo del mundo. Y por otro se entera de que ha sido enviada una nave como avanzadilla para averiguar que se esconde tras el cinturón de asteroides. Y las noticias no parecen ser demasiado buenas.

Blades tendrá que hacerse cargo del mandato intentando controlar a la maquinaria ofensiva americana y jugando sus cartas para afianzarse en el poder, antes de que todo le explote en las manos.

Este primer volumen de la Carta 44 (2015), está a medio camino de un capítulo de House of Cards o Homeland, con sus intrigas políticas y luchas por el poder y control sobre las armas más poderosas y las recientes películas de ciencia ficción como Gravity o Interstellar.

A lo largo de los seis capítulos, Charles Soule narra una historia con gancho que te atrapa desde las primeras páginas. Eso sí, desde una visión totalmente americana. Para aquellos que ya estén cansados de que los Estados Unidos hagan todo el trabajo y sean los señores del mundo, puede que solo les resulte otra historia más de ego patriota.

Pero los que se hayan criado con este tipo de narraciones o les encante el universo americano y sus mitos, como el presidente, el servicio secreto, las conspiraciones o los extraterrestres esta historia les traerá viejos recuerdos.

Sobre la trama no se puede añadir mucho más, porque si se dan más detalles se pueden revelar hechos que es mejor descubrir con la lectura y como es un primer volumen queda todo perfilado pero no se cierra ninguna trama.

Otro de los alicientes para leer la Carta 44 es el dibujo, que corre a cargo del español Alberto Jiménez Alburquerque cuya experiencia está centrada sobre todo en el país vecino. Su dibujo se caracteriza por un trazo muy naturalista con gran interés por captar los detalles en expresiones faciales y el cuerpo con abundantes líneas y sombreados. Lo que para algunos puede resultar duro en un primer vistazo pero la verdad es que dota de gran fuerza y movimiento a los personajes. Algo muy necesario para transmitir la energía de las escenas de acción.

La composición de las páginas es sencilla, nadie se perderá en su lectura y se consigue con ello una buena fluidez narrativa. Los escenarios están diseñados de forma más simple y de líneas más puras que los personajes, pero alcanzan gran nivel de detalle en los capítulos que nos narran las aventuras de la Clarke. La nave que fue enviada como avanzadilla al cinturón de asteroides.

Por último, merece la pena mencionar la doble página del final de cada capítulo y comienzo del siguiente, donde se deja que el dibujante se crezca en sus composiciones.

Solo queda hablar del color, en este número compartido por Guy Major (los tres primeros) y Dan Jackson los restantes. Predominan los tonos sobrios y oscuros, sobre todo en las escenas de la nave donde todo tiene un ligero tono gris verdoso, como apagado y claustrofóbico. El uso de la luz y la sombra a la hora de aplicar el color también está muy presente para generar volúmenes.

Pero donde destacan sobre todo es en la iluminación. Las estructuras espaciales, los focos de las diferentes naves y demás luces artificiales están plasmadas de forma genial, y parece como si pudieras tocar los destellos con tus manos.

Solo se puede añadir que tiene un comienzo interesante, habrá que ver los siguientes números. Todavía está abierta. En España están siendo publicados por Norma Editorial y de momento están los dos primeros números, el tercero saldrá en verano. Para los que no puedan esperar pueden seguir la edición original americana en Oni Press.

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