El marciano

El marciano es un libro de ciencia ficción que fue autopublicado en 2011 por Andy Weir (1972).

Como es bien conocido en el mundillo, las editoriales no suelen ver con buenos ojos este tipo de publicaciones, pues consideran que muchas no tienen un nivel adecuado y por ello si no existiera la plataforma de Amazon muchas de ellas no saldrían a la luz.

Así que fue toda una sorpresa el éxito de ventas que comenzó a tener, se corrió la voz y una editorial decidió asumir el riesgo de comprar los derechos de autor e incluso los de una película. Poco después salió a la venta en librerías donde se confirmó que la editorial no se había equivocado y su salida a la gran pantalla no se ha hecho esperar. Todo esto es muy meritorio teniendo en cuenta que es la primera novela del autor y que el tema que aborda es la ciencia ficción con un elevado tono científico, un género que normalmente no atrae a las masas.

La novela narra las desventuras de un astronauta, Mark Watney, dado erróneamente por muerto en una misión en el planeta rojo. Con unos recursos limitados y en un entorno hostil. Su única esperanza se basa en utilizar su entrenamiento y sus conocimientos científicos para salir adelante y tratar de buscar una salida a su situación.

Todo esto se nos narra en gran parte en primera persona, sobre todo en el primer tramo de la novela, desde la perspectiva de un diario que va escribiendo el astronauta. Para un lector no acostumbrado a la ciencia ficción esto puede resultarle difícil de digerir debido a los numerosos datos técnicos y cálculos con los que a veces nos desborda el protagonista. Aunque no os frustréis con esto, pues luego el ritmo de la trama mejora con la entrada de nuevos personajes.

Además el autor se esfuerza por crear un protagonista interesante; dotándole de un humor sarcástico, de un campo de patatas y de toda la telebasura y música de los 70 para darnos algunas frases memorables. La novela también nos muestra una imagen de la NASA a la que no estamos muy acostumbrados humanizándola bastante, tanto para bien como para mal.

Hay gente que no ha podido evitar encontrar reminiscencias de otras obras como la obvia, Robinson Crusoe (1719), y una obra del genial Julio Verne (1828-1905) y bastante parecida en su forma de narrar, La isla misteriosa (1874).

También es remarcable que ya hay personas que se han dedicado a señalar los diversos fallos científicos que uno se puede encontrar. Por ejemplo, los expertos dicen que sería imposible que el viento marciano pudiera ser tan fuerte como se describe en la novela. Así como la forma en que el protagonista cultiva las patatas mezclando suelo terráqueo con suelo marciano que ha cogido. El suelo de la superficie de Marte es estéril debido a la radiación que sufre el planeta por su falta de campo magnético. Aunque podría funcionar con suelo de capas más profundas según algunos científicos.

En conclusión es un libro al que merece la pena leer con el que cualquiera puede iniciarse en el mundo de la ciencia ficción dura, aprender, reírse y sobre todo pasar un buen rato.

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