Alexandra David Néel

Este artículo se publicó en la revista Culturamas el 17 de enero de 2017, en este enlace.

En 1868 un hombre que no quería tener hijos, tuvo una hija. Esta niña fue Alexandra David Néel, una de las exploradoras más famosas de su época y toda una pionera en la investigación sobre el Tíbet y el budismo desde una perspectiva científica.

A Alexandra la conozco de leer sus trabajos desde hace un tiempo, así que cuando se presentó la oportunidad de darla a conocer gracias al proyecto Adopta una Autora, no lo dudé, sabía que tenía que ser ella.

El proyecto de Adopta una Autora nació de la mano de Carla Bataller Estruch, una traductora que decidió que la iniciativa de leer autoras en el pasado mes de Octubre no quedara solo como un impasse dentro de este mundo literario, en el que todo y todos vamos demasiado deprisa.

Por ello, en los últimos meses se fraguó este proyecto, abierto a todo amante de los libros que quiera participar. La idea es sencilla, se trata de rescatar autoras de cualquier época, género y condición para mostrarlas al gran público. Con el objetivo de hacernos saber a todos, que siempre han estado ahí y que seguirán estando para todos aquellos que quieran perderse entre sus páginas.

Muchas de ellas pasan de puntillas en los libros de Historia y Literatura, como sombras en los márgenes o siendo simples apartados y pies de página, pero si el mercado lo crea la demanda, ya es hora de que nosotros, los lectores, decidamos dar una oportunidad a todos los autores y eso las incluye también a ellas.

Es por eso que me apunté al proyecto de inmediato y también por eso pensé en Alexandra. Ella nació en plena época colonial, vivió la Belle Epoque más onírica e irreal, luchó contra ese mundo de fantasía creado para ellas como un ideal pero que escondía jaulas de oro detrás. Se fue, sola, sin nadie que le dijera lo que tenía que hacer o pensar a descubrir el mundo, a vivir la vida y aprender las lecciones que se le pusieran a su alcance. En sus viajes por Oriente vio la cara menos bella del ser humano y entre el bien y el mal se buscó a sí misma en los caminos perdidos del Tíbet.

Solo por algunas pinceladas como esta, sabía que tenía que escribir sobre esta mujer para este proyecto. Mi primer acercamiento ha sido a su vida, a través de la biografía que Ruth Middleton publicó en 1989 sobre su figura. Es un libro muy bueno para empezar a conocerla, no es muy extenso y a través de sus doce capítulos nos muestra un breve acercamiento a su vida.

Difícil de condensar en cualquier libro porque vivió cien años. Hay otras obras más extensas como las biografías de Gilles van Grasdorff o Joëlle Désiré-Marchand (ambas en francés) pero en ese caso son solo para los que quieran tener un estudio más detallado.

Como primer acercamiento el ensayo de Middleton es más que suficiente. La autora americana se centra sobre todo en sus viajes por Oriente que son la parte más importante de su extensa vida y los que influyeron notablemente en el público europeo. También se incluyen algunas fotos de ella misma y de familiares cercanos que ayuda a poner cara a todos los personajes relevantes de su vida. Además en la parte final se añade su bibliografía (si sabéis francés estáis de suerte) y también algunos libros en inglés y castellano.

No quiero extenderme más en esta primera entrada en la que solo pretendía presentar el proyecto y a la autora elegida a través de una pequeña biografía. Sé que apenas he hablado nada de ella, ha sido algo consciente, como dirían sus maestros budistas y más tarde ella misma cuando lo fue, al alumno no hay que decirle lo que tiene que aprender, simplemente hay que mostrarle donde empieza el camino. Bien el camino puede comenzar en el breve libro de Ruth Middleton y puede seguir hasta donde vosotros queráis.

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